SIMÓN BOLÍVAR: ENSAYO DE UNA INTERPRETACIÓN BIOGRÁFICA A TRAVÉS DE SUS DOCUMENTOS Tomás Polanco Alcántara


SIMÓN BOLÍVAR: ENSAYO DE UNA INTERPRETACIÓN BIOGRÁFICA A TRAVÉS DE SUS DOCUMENTOS Tomás Polanco Alcántara
El 23 de mayo de 1791 don Simón Rodríguez, entonces de 20 años de edad, fue admitido para servir en la Escuela de niños de "primeras letras", bajo la dirección del maestro principal don Guillermo Pelgrón (31). La Escuela se encontraba en estado total de ruina y hasta carecía de útiles. El nuevo maestro fue obteniendo algunas mejoras pues logró mudar el instituto a una casa de doña Josefa Aristeguieta, ubicada entre las esquinas de Veroes y Jesuitas y adquirir algunos muebles. La inscripción del niño Simón en esa Escuela y no en cualesquiera de las otras que funcionaban en la ciudad, pudo haberse debido a que don Feliciano hubiese tomado esa decisión por la presencia en ella de Rodríguez, a quien conocía muy bien por el hecho de haber, el mismo Rodríguez, trabajado para él durante el año de 1792 y en calidad de amanuense (32). Lo que no está claro, ni tampoco interesa a los fines de este estudio, es cómo se armonizaban los deberes de maestro con las labores propias del servicio de don Feliciano; quizá se explique así por qué Rodríguez, tal como se desprende de algunas cartas de don Feliciano, cesó en su trabajo de amanuense y se dedicó exclusivamente a la Escuela.. En 1793 Bolívar había cumplido 10 años. No hay referencia específica alguna sobre lo sucedido a Bolívar en la Escuela durante los años 1793 y 1794, salvo el dato, que enseguida mencionaremos, del número de sus compañeros.. El Instituto funcionaba de manera poco satisfactoria, según aparece en un informe presentado por el maestro Rodríguez al Ayuntamiento el 19 de mayo de 1794 (33) Ese informe, al determinar lo que era necesario reformar, permite conocer sus fallas fundamentales. La primera indicación debe referirse al número de alumnos: ciento catorce niños no podían ser atendidos eficazmente por un maestro. Quizá esa era la causa de muchos de los otros inconvenientes e irregularidades. El maestro Rodríguez se quejaba de la negativa influencia de los padres en el funcionamiento de la Escuela; aludía a sus conflictos con las familias que protestaban por los castigos que se llegaba a imponer a los niños y le incomodaba ocupar los días viernes en despachar las contribuciones de cada quien. Los niños no llegaban a la Escuela a la hora fijada. El maestro no disponía de auxiliares para su labor. Aquellos padres que podían pagar no lo hacían con regularidad.. Los niños no tenían a su disposición en cantidad suficiente los útiles necesarios para su trabajo y perdían tiempo con la desordenada compra de los mismos.. Eran escasos los libros disponibles y muy costosos.. Los muebles de la Escuela resultaban incompletos e incómodos. La escuela siguió funcionando durante todo el año 1794 y en 1795 en las nada ideales condiciones que se han mencionado. El niño cumplió 11 años. Ya muerto su abuelo habitaba en la casa de su tío Carlos. Fue entonces cuando se presentó un grave conflicto. El niño no quería seguir viviendo con su tutor sino con su hermana María Antonia, casada con Pablo Clemente y Francia. ¿Por qué? Quizá se enteró del proyecto de su tutor de "transferirlo a la casa de don Simón Rodríguez..... quien teniéndole siempre a su vista y en su propia casa que es cómoda y capaz", "podrá más cómodamente proveer a su educación" (34)viajar a sus haciendas. Como era soltero su casa, durante esas ausencias, quedaba sin gobierno definido.. Pensaba que enviar al niño a una especie de internado sería una solución a sus problemas. El 23 de julio de 1795 el niño, aprovechando la ausencia de don Carlos, corrió a refugiarse en la residencia de su cuñado don Pablo de Clemente y Francia.. La reacción del niño puede hacer pensar que no le resultaba nada grato el tener que habitar en la casa de Rodríguez. Clemente, enseguida, avisó a la Audiencia y le pidió y obtuvo la autorización provisional necesaria para mantener al niño en su casa. Don Carlos, al regresar, solicitó la entrega del niño y la Audiencia estimó prudente acceder a ello. Se inició de esa manera un largo, doloroso y complejo proceso judicial (35). En las actas de ese pleito es posible darse cuenta del estado de la educación del niño y de la situación de su carácter. Fuente: SIMÓN BOLÍVAR: ENSAYO DE UNA INTERPRETACIÓN BIOGRÁFICA A TRAVÉS DE SUS DOCUMENTOS Tomás Polanco Alcántara Obra suministrada por Universidad de los Andes, Mérida, Venezuela

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