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Mostrando entradas de 2015

Cuartel General de Huancayo, a 24 de octubre de 1824 Mí adorada Manuelita:

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Cuartel General de Huancayo, a 24 de octubre de 1824 Mí adorada Manuelita: Mi bella y buena Manuela, hoy he recibido la Ley del Congreso de Colombia, del 28 de julio, quitándome todas las facultades extraordinarias de las cuales me hallaba investido por el ejecutivo; traspasándolas todas, sin excepción, a Santander. Mi corazón ve con tristeza el horrible futuro de una patria que sucumbe ante la mezquindad de los intereses personales y de partidos. A todos cabe, sin embargo, una disculpa. Tú, en cambio, te conservas siempre fiel a mí. Sin embargo, por el amor que me profesas, no hagas nada que nos hundiría a los dos. Desconoce el hecho como un desliz de mis detractores, sin más que guardar la compostura que obliga en estos casos, mientras yo recurro a mi intuición a fin de organizar mi relevo de estas responsabilidades en Sucre. Tuyo,


Fuente: © Ministerio del Poder Popular del Despacho de la Presidencia Las más hermosas cartas de Amor entre Manuela y Simón Ediciones de la Presidencia de…

Correspondencia Al señor don Simón Rodríguez Pativilca, 19 de enero de 1824.

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Correspondencia Al señor don Simón Rodríguez
Pativilca, 19 de enero de 1824. Al señor don Simón Rodriguez. ¡Oh mi Maestro! Oh mi amigo! Oh mi Robinson! Vd. en Colombia! Vd. en Bogotá, y nada me ha dicho, nada me ha escrito. Sin duda es Vd. el hombre más extraordinario del mundo; podría Vd. merecer otros epítetos pero no quiero darlos por no ser descortés al saludar un huésped que viene del Viejo Mundo a visitar el Nuevo; sí, a visitar su patria que ya no conoce, que tenía olvidada, no en su corazón sino en su memoria. Nadie más que yo sabe lo que Vd. quiere a nuestra adorada Colombia. ¿Se acuerda Vd. cuando fuimos juntos al Monte Sacro en Roma a jurar sobre aquella tierra santa la libertad de la patria? Ciertamente no habrá Vd. olvidado aquel día de eterna gloria para nosotros; día que anticipó, por decirlo así, un juramento profético a la misma esperanza que no debíamos tener. Vd., Maestro mío, cuánto debe haberme contemplado de cerca aunque colocado a tan remota distancia. Con qué avide…

Correspondencia A la señora Bonpland. Lima, 23 de octubre de 1823.

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Correspondencia A la señora Bonpland.
Lima, 23 de octubre de 1823. A la señora Bonpland. Señora: Hace muchos años que tuve la satisfacción de ligar mis sentimientos a los del célebre y virtuoso Bonpland, ahora digno esposo de Vd. He sabido, con sumo dolor, que este caballero se halla prisionero en el Paraguay con la inocencia que caracteriza a los mártires. En consecuencia, me tomo la libertad de dirigir a Vd. tres cartas para el señor Francia, con el laudable fin de rogarle por la libertad de mi estimable amigo Bonpland; las que suplico a Vd. se sirva dirigirlas por diferentes vías al Paraguay. Si por un prodigio de la buena suerte el señor Bonpland pudiere salir de los calabozos del Paraguay, yo ofrezco a Vd. y a toda su familia un destino honroso y útil al compañero del descubridor del Nuevo Mundo. Entonces mi satisfacción sería infinita porque reuniría en el seno de mi patria a uno de mis mejores amigos y a un s…

Correspondencia A la generala English Enero (?) de 1822

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Correspondencia A la generala English
Enero (?) de 1822 Señora generala English. Señora: He tenido el mayor sentimiento al saber el estado lamentable de una joven viuda que, por seguir los nobles impulsos de su esposo; ha venido a encontrarse entre nosotros llena de aflicciones, lejos de su país, llorando el objeto de su corazón. Aunque las inmensas calamidades que han convertido en una vasta desolación a Venezuela podrían atenuar el horror del infortunio, el de Vd., señora, ha conmovido toda mi sensibilidad, y nada mortifica tanto mi espíritu como no poder aliviar la pena de las víctimas voluntarias que ha hecho nuestra revolución y nuestra guerra. Pero cualquiera que sea la situación del gobierno de Colombia, él cumplirá para con Vd. todas sus obligaciones. Acepte Vd. los testimonios de consideración con que soy de Vd., su obediente servidor, BOLIVAR

Correspondencia Al general Santander Pativilca, 25 de febrero de 1824.

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Correspondencia Al general Santander
Pativilca, 25 de febrero de 1824. A S. E. AL GENERAL F. de P. SANTANDER Mi querido general: Nuevos apuros para Vd. y nuevos apuros para mí. Vd. ha tenido la satisfacción de manejar tan bien los negocios de Colombia que ha podido presentarla al mundo enteramente libre y enteramente tranquila. Yo no he tenido la misma suerte. Pasto combate con encarnizamiento, y el Perú ofrece un cuadro de horrores. Mi mala proclama dirá a Vd. una parte de estos horrores; el crimen personificado en diferentes formas y representando todas las pasiones, ha cavado a mis pies un inmenso abismo de maldades que me rodea por todas partes y me aísla en medio del Perú. ¿Podrá Vd. creer que es ésta la situación maestra de mi vida? Pues no se debe dudar. Si salgo bien de ella podré tomar con justicia el epíteto de fausto que se tomó Sila. Todos los aliados han cometido defecciones o traiciones. Ultimamente se ha descubierto una traición del mismo gobierno del Perú que hemos favore…

Correspondencia Al señor don Simón Rodríguez Pativilca, 19 de enero de 1824.

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Correspondencia Al señor don Simón Rodríguez
Pativilca, 19 de enero de 1824. Al señor don Simón Rodriguez. ¡Oh mi Maestro! Oh mi amigo! Oh mi Robinson! Vd. en Colombia! Vd. en Bogotá, y nada me ha dicho, nada me ha escrito. Sin duda es Vd. el hombre más extraordinario del mundo; podría Vd. merecer otros epítetos pero no quiero darlos por no ser descortés al saludar un huésped que viene del Viejo Mundo a visitar el Nuevo; sí, a visitar su patria que ya no conoce, que tenía olvidada, no en su corazón sino en su memoria. Nadie más que yo sabe lo que Vd. quiere a nuestra adorada Colombia. ¿Se acuerda Vd. cuando fuimos juntos al Monte Sacro en Roma a jurar sobre aquella tierra santa la libertad de la patria? Ciertamente no habrá Vd. olvidado aquel día de eterna gloria para nosotros; día que anticipó, por decirlo así, un juramento profético a la misma esperanza que no debíamos tener. Vd., Maestro mío, cuánto debe haberme contemplado de cerca aunque colocado a tan remota distancia. Con qué avide…

Cuartel General de Chalhuancada, a octubre 4 de 1824 A la señora Capitana de Húzares de la Guardia Manuela Sáenz

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Cuartel General de Chalhuancada, a octubre 4 de 1824 A la señora Capitana de Húzares de la Guardia Manuela Sáenz (Personal) Mi muy querida Manuelita: Te pido con el consejo de mis pensamientos, que batallan con el ardor de mi corazón, que te quedes ahí. Lo hago, no por separarme de ti, pues tú eres el ser que más quiero y porque siempre estoy pensando en ti. Tu presencia servirá para que te encargues de hacerme llegar informes minuciosos de todo pormenor, que ninguno de mis generales me haría saber, más por sus preocupaciones personales, que por intrigas o desavenencias. Al mantenerme al tanto de todo lo que acontece allí, puedo mirar dos frentes, seguro de encontrar el respaldo que tú lograrás en ese cuartel. Soy tuyo de corazón,

Fuente: © Ministerio del Poder Popular del Despacho de la Presidencia Las más hermosas cartas de Amor entre Manuela y Simón Ediciones de la Presidencia de la República Caracas - Venezuela, 2010 Depósito Legal: lf000000000000
ISBN: 0000000000000

La Negra Hipólita SUS ÚLTIMOS AÑOS

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La Negra Hipólita SUS ÚLTIMOS AÑOS Hipólita es ferviente bolivariana. Son más de sesenta años de vida dedicada en sentimiento y acción a cultivar el cariño por la familia Bolívar que es la suya, no sólo por llevar con orgullo ese noble apellido, sino por su convencimiento de la pureza presente en las acciones de “su hijo” Simón y lo descalificado por pérfidos que son quienes siembran y sostienen el sentimiento antibolivariano en nuestro país. Los achaques propios de una sexagenaria son acrecentados por el inmenso dolor que lacera su alma ante la ingratitud de los caraqueños y los gobernantes para con el hombre que con mayor desprendimiento y entereza se ha sacrificado por el bien de la patria. Son como golpes que van mellando el filo de un espíritu fuerte. Ella no está sola. Vive acompañada de sus descendientes y con la constante visita y cuidados de María Antonia Bolívar, de su hija Valentina Clemente de Camacho, de las hijas de ésta y otras amistades integrantes de la familia Bolí…

Discursos y proclamas Habitantes de Soatá 14 de octubre de 1821

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Discursos y proclamas Habitantes de Soatá